Mindfulness, o cómo volver a disfrutar de las pequeñas cosas

manzana

¿Cuánto hace que no te comes una manzana? Seguro que no mucho. Pero… ¿Cuánto hace que no comes “realmente” una manzana? ¿Que no notas su sabor, su dulzura, su textura, su peso en tu mano, el sonido que hace al morderla? ¿Cuánto hace que no disfrutas de ella? Ahora si lo piensas, puede que tu respuesta sea: nunca he comido realmente una manzana.

La verdad es que sí lo hiciste al menos una vez aunque no lo recuerdes: cuando te dieron una manzana siendo aún un bebé que descubría por primera vez las cosas que hacen precioso al mundo.

Ahora, en nuestro día a día, hacemos tantas cosas y tan rápido, con tanto estrés, que olvidamos disfrutar de la vida y las pequeñas maravillas que nos ofrece. El “Mindfulness” sirve para resolverlo y volver a emocionarte cada día. Hace que seamos más conscientes de nosotros mismos, nuestro cuerpo y movimiento, y de todo aquello que nos rodea, sea bueno o malo. Hace que cada sensación se magnifique y se utilice para nuestro bienestar presente o futuro. En definitiva: nos ayuda a volver a vivir plenamente.

Por supuesto el objetivo final es utilizar el Mindfulness a lo largo de todo el día, todos los días, sin darte ni cuenta, pero esto requiere muchísimo entrenamiento.

 Por tanto, el objetivo de este primer post sobre Mindfulness (habrá muchos más porque es una técnica con muchos ejercicios posibles) es simplemente explicarte el concepto e invitarte a probarlo al menos una vez al día. Puedes elegir un momento y convertirlo en tu pequeño ritual diario (por ejemplo el desayuno, ese rato que pasas en el coche, la ducha antes de acostarte) o cada día seleccionar una actividad o momento que quieras convertir por completo gracias al Mindfulness. ¡Venga! ¡Piensa! ¿Qué momento eliges?

Ahora que ya has elegido el momento (pongamos que es el desayuno), prepáralo a conciencia y quizá dedícale unos minutos más de los que sueles dedicarle normalmente (con 5 min. más será suficiente). Prepara todo lo que necesites, siéntate y ponte cómodo, y permítete disfrutar al 100% del momento que has elegido: siente tu respiración, cómo el aire pasa por tu nariz y tus pulmones, cómo vuelve a salir. Cuando consigas estar así de concentrado en ti mismo, coge tu desayuno (pongamos que es una deliciosa tostada con miel) y siente la textura del pan en tu mano, el peso que tiene, quizá el olor que empiezas a notar al acercarlo a tu boca y tu nariz. Puedes cerrar los ojos, te ayudará a no distraerte. Cuando hayas disfrutado plenamente de ese primer momento con tu tostada, acércala aún más a tu boca y siéntela en tus labios. No la muerdas aún. Puede que notes que está aún caliente, o fría si tocas la miel. Nota su olor, su textura, su tamaño, y finalmente muérdela. Hazlo despacio, para notar cómo tus dientes hacen fuerza sobre el pan, y cómo la miel entra en contacto con tus papilas gustativas. Quizá nunca te hayas dado cuenta de lo dulce que es, o de la textura que tiene en tu boca, o al menos no de forma tan consciente. Mastica despacio notando los trozos que creas, y finalmente traga, sintiendo cómo baja por tu garganta. Siente de nuevo tu respiración mientras terminas de saborear ese primer bocado.

Si tienes tiempo, podrías intentar disfrutar plenamente de la tostada al completo, o como mínimo, de 4 o 5 bocados más. Haz lo mismo con el zumo o con el café. Recuerda que has elegido este momento como importante en tu día, y mereces esa atención durante unos minutos.

Mientras estás inmerso en el Mindfulness, puede que te distraigas pensando que lo que haces el ridículo o raro. O que es una pérdida de tiempo. Yo también lo pensaba al principio, pero te aseguro que las sensaciones que vivirás son mucho más valiosas que pensar en el ridículo que haces. De hecho, esos momentos que elegimos suelen ser momentos de soledad, donde nadie nos observa; nadie sabrá que acabas de comerte una tostada maravillosa, al menos que tú mismo decidas compartirlo. Y sería lo correcto, porque tienes gente a tu alrededor que ha olvidado disfrutar de la vida!

¡Espero que te animes a intentarlo! y si te gusta, aplícalo más y más a tu día a día, verás qué maravilla.

www.sinhaberloplaneado.com

¡Comparte, síguenos en redes y dale a "me gusta!

5 comentarios sobre “Mindfulness, o cómo volver a disfrutar de las pequeñas cosas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *