Pequeños lujos gratuitos (¡o casi!)

columpio

Hoy vamos a hablar de pequeñas cosas que puedes hacer para sentirte mejor, todas ellas gratuitas o muy baratas. Se trata de pequeños lujos que olvidamos darnos a diario, muy sencillos, y que nos reconfortan. Elige el que más te guste, date el capricho y dedícate unos minutos de vez en cuando.

· Alarga 5 minutos la ducha diaria: la ducha es uno de esos momentos de felicidad que se pierden fácilmente con la falta de tiempo. La mayoría de las veces estás pensando ya en el día que empieza o en el que llegará mañana, en lugar de disfrutar del calorcito y el bienestar. No siempre puedes permitirte “perder tiempo” en esto, pero de vez en cuando deberías. Si tienes la suerte de tener una maravillosa bañera, úsala: una toalla que sirva de cojín y unas sales de baño pueden marcar la diferencia en toda tu semana. Cierra los ojos y disfruta.

· Colúmpiate en un parque: seguro que de más pequeño/a, te encantaban los columpios del parque, pero ahora ya eres mayor y como que no pega. O no tienes tiempo. O queda un poco ridículo, un adulto en un columpio. ¿No? Pues no. Un adulto en un columpio es la imagen perfecta de alguien disfrutando, y haciendo exactamente lo que quiere. Es la imagen de alguien sin estrés y libre.

· Duerme de día: normalmente dormimos de noche, excepto cuando tenemos la suerte de poder dormir la siesta o cuando llegas muy muy tarde (o muy muy temprano, según se vea). Siempre lo he considerado un pequeño lujo, porque de día “no toca dormir”; por eso, cuando puedo permitírmelo, duermo con la persiana bien abierta y si puede ser con el sol arropándome. Así me da la impresión de disfrutar aún más del descanso, es un pequeño tiempo robado. Ya he dicho en varias ocasiones que me encanta dormir, ¿no?

· Utiliza una mascarilla o una crema exfoliante: estas pequeñas rutinas de cuidado diario son las primeras en desaparecer cuando estamos estresados y no tenemos tiempo para nada. Recupera un rato de tu tiempo y dedícalo a mimarte de la forma que más te guste; una crema hidratante por todo el cuerpo, una mascarilla, una exfoliante que huela de maravilla… lo que sea. Yo por ejemplo disfruto muchísimo del tónico facial, porque es muy fresco y me activa por las mañanas. El problema es que voy corriendo a todas partes y muchos días me olvido. Por eso de vez en cuando paro y me dedico 15 minutos, me doy crema en las piernas (normalmente sequísimas), utilizo hidratante para los talones, me hago un tratamiento exfoliante…

· Hazte un rincón confortable y lee: existen multitud de cosas que nos gustaría hacer más a menudo y no hacemos por falta de tiempo. Una de ellas, en muchos casos, es leer más. Es una actividad que nos tranquiliza, nos relaja, nos traslada a otros lugares y nos enseña. Por eso deberías buscar un hueco en tu horario (y en tu vida) para leer. Busca un lugar confortable, adapta la luz para que sea acogedora y puedas leer cómodamente, prepara una taza de té y disfruta de tu momento.

· Sonríe: Ya es la tercera vez que doy este consejo en los post que llevo escritos, y no será la última. Permítete sonreír aunque estés triste, aunque las cosas no vayan exactamente como querrías o pienses que podrías estar mejor. Sonríe porque es el lujo más poderoso de todos: tu sonrisa es solo tuya, y demuestra que, como mínimo, luchas por ser feliz. Las personas amargadas e infelices pretenden que los demás también lo seamos. Las personas luchadoras quieren rodearse de felicidad, y tu propia sonrisa es tu mayor tesoro.

Y ahora, después de haber visto que la mayoría de ideas solo necesitan un poco de tiempo, y nada de dinero… ¿Cuál vas a probar? Cuéntanoslo en un comentario, y añade aquellas cosas, sencillas y gratuitas, que te hacen ser más feliz. Esos pequeños lujos, ¡compártelos con nosotros/as!

www.sinhaberloplaneado.com

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