El pequeño cuento del entusiasmo

construir

Hoy te traigo una hermosa historia que leí hace mucho tiempo. Es muy corta, pero contiene un poderoso mensaje, espero que te guste.

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Cuentan que tres hombres se encontraban trabajando en unas rocas cerca de un camino, y pasó por allí un peregrino. Se acercó a ellos, y les preguntó qué estaban haciendo.

El primer hombre contestó con indiferencia: “estamos picando piedras”.

El segundo hombre contestó con cansancio: “Estamos trabajando para ganarnos el sueldo”.

El tercer hombre contestó con entusiasmo: “Estamos construyendo el futuro de miles de niños, porque estas rocas serán, dentro de poco, una hermosa escuela”.

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 Como ves la historia es muy corta, y tiene algo mágico que hace que la leas una y otra vez. Hace que medites sobre “la verdad”; cada hombre tiene la suya, y todos dicen su verdad.

El primero, con indiferencia, no ve más allá de lo que ven sus ojos. Manos, herramientas y piedras. No piensa en las implicaciones que tienen sus acciones, solo las hace.

El segundo piensa en el beneficio que le reportará esa acción, pero de una forma limitada, egoísta y negativa. No entiende sus acciones como parte de un todo, y eso no le permite ver mucho más allá que el primero.

El tercero, en cambio, habla con entusiasmo de un proyecto y no una acción. Sabe leer lo que está construyendo y lo transmite con pasión. No solo hace, sino que construye. Entiende sus actos como parte de algo más grande, en lo que él participa.

Podría parecer que los tres hombres se encuentran en la misma situación sea cual sea su entusiasmo, pero la realidad es otra. ¿Quién crees que trabajará mejor? ¿Con quién será más sencillo conversar? ¿Quién aportará su granito de arena al proyecto, quién lo hará crecer? Está clarísimo que el tercer hombre se implica mucho más en sus acciones, y eso solo puede ser positivo.

Para terminar, la enseñanza que nos deja el cuento es muy valiosa y muy directa: debes ser como el tercer hombre. Disfruta de lo que haces y habla con pasión de aquello que emprendes. Implica a los demás en tus proyectos e ilusiónate con ellos. Emociónate con todo lo que hagas, y si no consigues que te emocione, cambia de profesión, de trabajo, de hobby, de amistades. dedícate a aquello que te haga vibrar y transmítelo. ¡A por ello!

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