Cómo enfrentarte a los problemas

zanahoria

¡Buenos días!

Hoy os traigo una historia que os hará pensar sobre vuestra forma de enfrentar problemas. ¿Y cómo lo haremos? ¡Pues con un cuento! ¿Cómo os quedáis?

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Érase una vez una mujer que se quejaba continuamente sobre su vida, sus problemas y las dificultades que se encontraba cada día. Estaba cansada de luchar, no tenía ganas de nada, y cuando conseguía solucionar un problema se encontraba con otro. Pidió ayuda a su padre.

Su padre quería ayudarla y pensó que podría hacerlo con una vieja historia que una vez le contó su abuelo, hace mucho tiempo. Le pidió a su hija que se acercara a la cocina, y preparó 3 cazos sobre el fuego. Cuando el agua rompió a hervir, colocó un alimento en cada cazo.

Al cabo de un rato, cortó el fuego; del primer cazo sacó una zanahoria y la dejó en un plato. Le pidió a su hija que pensara sobre la zanahoria antes y después de entrar en contacto con el agua. Su hija pensó que el agua hirviendo había ablandado a la zanahoria, aunque no entendió qué quería mostrarle su padre.

El hombre se acercó al siguiente cazo, y sacó un huevo. Volvió a pedirle a su hija que pensara en cómo había afectado el agua al huevo. La mujer seguía sin entender qué quería mostrarle su padre; el huevo se había endurecido con el agua (lo contrario de lo que le había ocurrido a la zanahoria) aunque no vio la relación que podría tener con sus problemas.

En el tercer cazo, el padre había colocado unos granos de café. De nuevo, le pidió a su hija que pensara cómo habían reaccionado esos granos al entrar en contacto con el agua hirviendo. En los dos casos anteriores, el agua había cambiado a los alimentos, haciéndolos más blandos o más duros. Pero no había ocurrido lo mismo con los granos: el agua no les había cambiado, sino que ellos habían cambiado al agua. Del cazo salía ahora un delicioso olor a café recién hecho.

El padre terminó explicándole a su hija que en cada uno está la decisión de ser zanahoria, huevo o café. Cuando nos enfrentamos a una situación complicada, ésta nos puede hacer más frágiles o más resistentes, o podemos decidir cambiar la situación complicada para convertirla en una oportunidad.

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Como siempre, espero que el cuento te haya servido para meditar sobre tu forma de enfrentarte a las situaciones adversas: algunas personas se enfrentan a circunstancias que les hacen sufrir y se rompen por dentro, haciéndose más débiles. Otras, se enfrentan a situaciones difíciles y se protegen con una coraza, pareciendo más fuertes. Y por último, existen personas que no permiten que las circunstancias les cambien, cambian ellos a las circunstancias, sacando lo positivo y aprendiendo que de las crisis surgen las oportunidades. ¿Cuál crees que es la decisión más saludable?

www.sinhaberloplaneado.com

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