Un hombre rico

amanecer barco

¡Buenos días!

Cada semana intento traer al menos un cuento con mensaje, que te haga reflexionar, y aquí tienes el que he elegido para esta semana. Podría titularlo “un hombre rico”.

——————————————————

Un hombre muy rico se encontraba en un pueblecito encantador, en el que se respiraba paz y tranquilidad. Le encantaba pasar allí todo el tiempo que podía, descansando después de una vida entera trabajando y esforzándose por conseguir y mantener su riqueza.

Una mañana al acercarse a la playa, vio una barca en la arena, y un joven tumbado dentro disfrutando del precioso amanecer. se acercó a él y le saludó. Resultó ser un pescador que había salido muy temprano a pescar, y había traído mucho pescado, por eso podía permitirse descansar.

– ¿No vas a volver a salir a pescar? Deberías aprovechar que tienes todo el día por delante – le dijo el hombre rico.

– Ya he pescado suficiente por hoy, ¿Por qué volvería a salir?- respondió el joven.

– Si tan bien te ha ido, podrías pescar aun más y ganar más dinero. Con ese dinero podrías comprar un barco más grande – replicó el hombre.

– ¿Y para qué querría yo un barco más grande? – preguntó el chico.

– Para poder pescar más cantidad, y ganar más dinero. Con ese dinero podrás comprar más barcos, y eso significa más pesca. Y más pesca es más dinero – le explicó el hombre.

– ¿Y para qué necesitaría yo más dinero? – preguntó el chico, que seguía sin entender.

– Para tener una casa bonita, un coche, poder viajar, poder tener todo tipo de comodidades – le contestó el hombre.

– ¿Y para qué quiero yo tantas comodidades? – siguió preguntando el joven.

– ¡Pero cómo es posible que no lo entiendas! Si tuvieras todas esas comodidades y riquezas, algún día podrías retirarte y disfrutar y descansar.

– Pero señor… – dijo el chico – eso es EXACTAMENTE lo que estoy haciendo ahora mismo -.

——————————————————

Y así termina este cuento, con un gran “ohhhh… claro…” en tu mente. A veces creemos que debemos trabajar mucho para conseguir algo que ya tenemos. En este caso la felicidad en forma de amaneceres. Esto no significa, claro está, que dejes de trabajar y luchar por conseguir aquello que te propones. Solo significa que quizá debas volver a plantearte qué quieres, y a qué distancia te encuentras de ello.

Imagina que tu meta es poder pasar más tiempo con los tuyos, tu pareja, tus hijos, tus amigos, y para ello estás trabajando duro día y noche para conseguir un ansiado ascenso que te permita tener más tiempo libre. Ves la paradoja, ¿no? Trabajar mucho más tiempo para tener tiempo libre. A veces no hay otra manera, porque quieres alcanzar un objetivo que necesita tu tiempo y dedicación, pero otras veces es mucho más sencillo. Por ejemplo, cambia de trabajo. Así de simple, dedícate a otra cosa que te guste más y te deje más tiempo libre, porque necesitas tiempo AHORA, no dentro de 20 años. Ya sabes, medita sobre tu propia situación y ¡toma decisiones!

www.sinhaberloplaneado.com

 

 

¡Comparte, síguenos en redes y dale a "me gusta!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *