No ames detrás de un escudo

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¡Buenos días!

Hoy os traigo un post muy personal, algo que pienso e intento aplicar siempre que puedo, y que quiero compartir hoy con vosotros/as por si puede ser de ayuda. Me refiero a vivir y a amar sin escudos, sin miedos, sin máscaras.

En general, sufrimos más por lo que creemos que pasará o por lo que ya ha pasado, que por lo que realmente nos pasa. ¿No crees? Piensa un poco en tu vida, en tus preocupaciones, y determina cuántas son debidas a situaciones que estás viviendo de verdad, y cuántas se deben a tu propia mente jugándote malas pasadas, hablándote del futuro o del pasado.

En el amor somos especialistas en escondernos, porque sabemos que duele… Lo hemos aprendido de la peor forma posible. Pero ¿qué ocurre cuando, sin darte cuenta, estás perdiéndote todo lo bueno, porque tienes miedo a perderlo y sufrir por ello? Si lo piensas no tiene sentido alguno: perder algo por tener miedo a perderlo. Y aún así, todas/os lo hacemos.

Vivimos a medias, vivimos con una máscara, vivimos tras un escudo que nos protege del exterior. No expresamos nuestros sentimientos por temor a ser rechazados, o a tener que oír que esa persona de la que estamos enamorados, no lo está de nosotros.

Si lo piensas un poco es muy triste vivir así; solo tenemos una vida, unos años, unos minutos, y perdemos gran parte de ellos escondiendo nuestros sentimientos para no sufrir.

Después de esta introducción, viene mi revelación: No sufrirás más por haber mostrado tus sentimientos. Sufrirás igual. No te librarás de las noches en vela y los meses de luto, por haberte escondido. No servirá de nada bueno. Al contrario, todo ello pesará mucho más en tu interior porque siempre te quedará la duda, “¿Y si lo hubiera dado TODO?”

Por tanto mi consejo (y quiénes me conocen, saben que siempre lo planteo así) es que hagas lo que quieras en cada momento. ¿Quieres llamarle? ¿Quieres decirle que la quieres? ¿Quieres mandarle un mensaje para que sepa que te acuerdas de él? ¿O estás pensando sorprenderla con una cena sorpresa? ¿Quieres darle otra oportunidad?

HAZLO.

No pierdes nada, y ganas mucho. ¿Qué puede pasar? ¿Que sepa que sientes algo por él/ella? Si esa persona está en tu misma sintonía, probablemente consigas un momento de verdadera felicidad en su vida. Si resulta que no está a tu nivel, que no se implica como tú, ganarás aprenderlo lo antes posible para poder dedicarte a otra cosa. Todo son ventajas… Haz lo que quieras, y no pienses en las (falsas) consecuencias que nuestra mente inventa. Disfruta, y si resulta que no estás en el lugar adecuado, márchate a disfrutar a otro lado.

Rompe tu escudo y piensa en aquello que no haces por miedo a equivocarte… Y sin más esperas, hazlo. Abraza, besa, y amar de verdad.

www.sinhaberloplaneado.com

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