Un guijarro que te ayuda a meditar

piedra

¡Buenos días!

Hace tiempo, hablamos de la meditación y el mindfulness en varias entradas (por ejemplo, en esta en la que te invito a comerte una manzana por primera vez, o en esta, en la que te hablo sobre ver las cosas que conoces como si nunca las hubieras visto). Si sigues el blog y has leído ya estos post, sabrás que me gusta aplicar el mindfulness a mi vida diaria, y poco a poco intento integrar la meditación en mi rutina.

Hoy te traigo una forma de meditar extraída de un fantástico libro (“el pequeño libro del mindfulness”), muy sencilla y rápida de realizar. Necesitarás un lugar tranquilo y cómodo en el que sentarte, y unos 10 minutos disponibles en los que cuidarte y dedicarte a ti mismo/a.

¡Empecemos! Siéntate en el suelo o en una silla cómoda, y cierra los ojos. Imagina que estás en la orilla de un lago, rodeado/a de naturaleza. Brilla el sol, y sus rayos se filtran entre las hojas de los árboles, reflejándose en el agua. Hay tranquilidad, pero también sonidos y olores típicos de un lago. Piensa en ello, y añade todos los elementos que creas son necesarios para recrear una imagen en tu mente.

Ahora visualízate cogiendo una piedra o guijarro del suelo, y permítete recrearte en la sensación que experimentas mediante el tacto. Rodea con tus dedos el canto, y descubre que es bastante plano, perfecto para lanzarlo al agua y que rebote al menos 2 o 3 veces. Arrójalo al agua, y observa cómo se hunde un poco. Después observa como da un pequeño salto, y vuelve a hundirse un poco más lejos. Nota qué pensamientos, emociones o sentimientos estás experimentando. Después, deja que la piedra se hunda todavía más y observa si cambia alguna sensación, imagen o sentimiento.

Espera a que el guijarro se pose en el fondo del lago. Quizá esté demasiado lejos para poder verlo, o quizá puedas verlo aposentado en el fondo de agua. ¿Qué sientes o piensas ahora? ¿Surge de tu interior, de tu consciencia, algún mensaje que necesites oír o tener en cuenta?

Continua así un poco más, algunos minutos. Simplemente respira y observa el ahora… Ocúpate del ahora.

Espero que te haya gustado esta meditación y que te animes a probarla. Solo necesitas unos minutos para sentirte mucho mejor, así que… ¡Inténtalo! No pierdes nada, y si te gusta, habrás descubierto una maravillosa forma de conectar con tu interior.

www.sinhaberloplaneado.com

 

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