Soy única y perfecta

quierete

¡Buenos días!

Es lunes, la excusa perfecta para empezar a tomarte en serio aquello de “voy a tomarme en serio”. Por si hace mucho que no te lo dices, ya te lo digo yo: eres una persona especial y única. Y necesitas repetírtelo de vez en cuando para que no se te olvide.

Si tienes dudas de lo que te digo, voy a quitártelas contándote una anécdota de hace unos años. Me ocurrió en el instituto, con una compañera. Yo le contaba que me gustaba muchísimo un chico súper guay de clase, pero mi amiga me decía que era muy complicado que se fijase en mí porque era tan guapo y simpático que era prácticamente inalcanzable. Yo le contesté, muy segura de mí misma: “se fijará en mí porque soy única y perfecta. Soy simpática, guapa, sonriente, inteligente. Por supuesto, existen chicas mucho más guapas que yo (seguro, es fácil). Y mucho más altas y mucho más delgadas (tampoco es difícil). Seguro que existen muchas chicas más inteligentes que yo, o mucho más simpáticas. Y se me olvidan otras cualidades, seguro… Pero lo que sí sé es que no existe nadie en este mundo que me supere en todas esas cosas a la vez”.

Mi amiga se echó a reír, porque le pareció que estaba de broma. Yo no bromeaba, me sentía capaz de todo y lo decía totalmente en serio. Sentía que podía atraer lo que quisiera, y que tarde o temprano lo conseguiría.

Quizá creas que soy pretenciosa, o que ese sentimiento es difícil tenerlo en la vida real, pero no es así; solo tienes que proponértelo. Sabes que eres única/o, como te decía al inicio. Sabes que solo tú eres el equilibrio perfecto que forman tus virtudes y defectos. Y sabes que si llegas a creértelo, tu actitud cambia y mejora, y tu entorno lo nota. Es así de fácil y difícil a la vez.

Si tienes algo pendiente y crees que es inalcanzable (un sueño, un trabajo, un chico o una chica que parecen de otro planeta…), plántate frente al espejo y repite conmigo: “Soy única y perfecta, soy único y perfecto. Puedo con todo, lo puedo todo”. No esperes más, abraza a tu “yo” del espejo como en la imagen (que me encanta, y de la que no conozco el autor/a) y sal ahí fuera a comerte el mundo.

Por cierto: el chico se fijó en mí, aunque no resultó ser nada importante. El destino me tenía preparada otra historia (mi historia) de amor preciosa… ¡pero ya os lo cuento en otro post!

www.sinhaberloplaneado.com

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